Farsa del taller de redacción

JORGE BOTELLA

 

PIEZA DRAMÁTICA EN TRES ACTOS

La obra por completo se desarrolla en un único local, ambientado como un taller o aula, con una mesa de profesor, una pizarra y sillas con brazo y tablero escritorio incorporado o mesa, para unos quince asistentes. El mobiliario y decoración debe ajustarse a la costumbre del lugar donde se representa, a modo de un local de actividades diversas de un centro escolar de segundo grado donde se impartan clases de secundaria y bachiller.
 

Personajes:

Directora de la institución que organiza el taller: Mujer de edad media: Pamela Ambar
Instructor que dirige el taller: Varón de edad madura: Armando Fisac.

Asistente 1: Alumna de secundaria del instituto: Ana María Estrada.
Asistente 2: Alumno de bachiller del instituto: Abel Sonar.
Asistente 3: Estudiante universitario de ingeniería, antiguo alumno del instituto: Conrado Espejo.
Asistente 4: Estudiante de bachiller ajena al instituto, amiga de Ana María Estrada: Silvia Palazuelos.
Asistente 5:  Mujer de edad madura madre de alumnos en el instituto: Rosa Carreras.
Asistente 6: Alumno de secundaria del instituto: Alfredo Tirado.
Asistente 7: Varón de edad mediana trabajador laboral del instituto, no profesor: David Frutos.
Asistente 8: Alumna de bachiller del instituto: Tania León.
Asistente 9: Estudiante universitario de periodismo: Salvador Estrada.
Asistente 10: Alumna de secundaria del instituto: Vera Botana.
Asistente 11: Mujer en la segunda juventud, taxista: Estrella Castillo.
Asistente 12: Alumna de bachiller del instituto: Olga Flith.
 

Comienzo primer acto:

Escena primera:

Al elevarse el telón se contempla el aula taller con el mobiliario dispuesto, pero vacío de personajes. Por la puerta acceden la directora y el instructor. Entran conversando y permanecen en pie junto a la mesa del instructor.

Pamela

Finalmente han sido 12 los inscritos para el taller. Como habíamos planteado lo adecuado entre entre 10 y 15, creo que el objetivo se ha cumplido, siempre y cuando acudan todos.
Armando
Perfecto.
Directora
Tenía pensado hacer una presentación cuando pasen los alumnos.
Armando
No lo creo necesario. Dejo la puerta abierta y que entren según llegan. Que ellos mismos se presenten a los compañeros. Es un taller, no un seminario, que participen desde al comienzo.
Directora
Si lo prefieres así, de acuerdo. Le he indicado al bedel que los retuviera en el vestíbulo. Faltan unos minutos.
Armando
Que vayan pasando los que estén.
Directora
Para cualquier cosa que puedas necesitar, me llamas al móvil; voy a estar en el despacho. Armando ¡espero que te traten bien!
Armando
Ya sabes que no soy profesor. Intentaré ganarme su atención.
Directora
Suerte.
Armando
 
Deja la puerta abierta al salir.
 
Escena segunda:

Sale la directora del local del taller. El instructor saca un cuaderno y dos libros de su cartera, los deja sobre su mesa, se sienta y ojea un libro durante medio minuto hasta que algunos los asistentes llegan a la puerta y van pasando.

Ana María, Abel, Silvia, Alfredo (todos casi a la vez)

Buenas tardes.
Armando
Ir tomando sitio, mientras llegan los demás. Dejad los asientos más próximos a la puerta para los que entren detrás.
Los asistentes que han entrado se sientan y permanecen expectantes en silencio. Entra Conrado.

Conrado

¿Es este el taller de redacción?
Armando
Sí. Pasa y toma asiento.
Entran David y Rosa.

Rosa

Buenas tardes, profesor.
Armando
Sentaos. Damos un par de minutillos para los que faltan y empezamos.
Salvador se asoma a la puerta.

Salvador

¿Es aquí el seminario de literatura?
Armando
Si vienes buscando el taller de redacción, has dado con él.
Salvador
A eso me quería referir.
Armando
Toma asiento y comenzamos.
Mientras Salvador toma asiento, el instructor se levanta, cierra la puerta y medio se sienta en la esquina de su mesa.

Armando

Mi deseo es que toméis conciencia de que no estamos en una clase; de hecho, no soy profesor. Vamos a compartir entre todos las experiencias personales respecto al ámbito de la redacción literaria, las vuestras y las mías, que puede que sean mayores por el simple hecho de haber nacido antes.
Tocan en la puerta y abre Tania.

Tania

Perdonad mi retraso.
Directamente se sienta en uno de los huecos libres.

Armando

Me gustaría que distinguierais entre un taller, en el que se contrastan experiencias y una clase o seminario en el que se aprenden contenidos a los que se confiere credibilidad.
Lo primero que vamos a hacer es presentarnos brevemente cada uno, indicando la razón que nos ha movido a apuntarnos al taller.
Comienzo por mí: Me llamo Armando Fisac. Soy licenciado por la Universidad Central en Literatura y Lengua. Profesionalmente trabajo en una editorial y tengo en mi haber algunas publicaciones.
Ahora vosotros os vais presentando, de izquierda a derecha.
Ana María
Me llamo Ana María Estrada. Estudio cuarto de secundaria y estoy aquí porque creo que aprender a redactar me va a ayudar a expresarme mejor en los exámenes.
Abel
Mi nombre es Abel, mi apellido Sonar. Estoy en segundo de bachillerato, en este instituto, y me he interesado en el taller porque me gusta la literatura y he escrito algunas cosillas, aunque me queda por aprender casi todo.
Conrado
Soy Conrado Espejo. Hace dos años terminé aquí el bachiller y estoy a caballo entre primero y segundo de  ingeniería. Como Abel, comparto la afición por la literatura y me gustaría mejorar en mi expresión escrita.
Silvia
Silvia Palazuelos. Soy vecina y amiga de Ana María. Estudio bachiller, pero en otro centro. Empecé hace años a escribir mi diario, y me gustaría atreverme a escribir algún cuento, o algo así, pero cuantas veces me he puesto a ello no he pasado del segundo folio.
Rosa
Mi hijo estudia primaria en el colegio contiguo, y cuando me enteré de la organización del taller me animé a venir, ya que para mi niño, de pequeño, yo misma redactaba los cuentos que le leía antes de dormir. Me gustaría mejorar mi estilo.
Armando
Tu nombre.
Rosa
Me olvidaba de ello. Me llamo Rosa Carreras. Trabajo como secretaria en una consultoría.
Alfredo
Alfredo Tirado. Aún estoy en tercero de secundaria. Me interesa el taller porque creo que aprendiendo a redactar haré mejor los exámenes.
David
Algunos me conocéis porque trabajo desde años en el mantenimiento de este instituto. Mi nombre es David Frutos. Siempre me ha gustado la literatura y he escrito algunos poemas, crónicas familiares, artículos... pero de andar por casa.
Tania
Me llamo Tania León y estudio aquí segundo de bachiller en la rama de letras. También he escrito cosillas. Creo que algunas nociones de redacción me ayudarán en la universidad.
Escena tercera:

Se abre tímidamente la puerta y 3 mujeres asoman, dos jóvenes y otra entrada en años, la mayor pregunta.

Estrella

¿Es el taller de redacción?
Armando
Si pasad y sentaos. Estamos con la presentación... Continuamos.
Salvador
Soy Salvador Estrada. Estudio tercero de Periodismo, y vengo al taller a ver si mejoro en mi habilidad para la redacción, porque soy consciente que es fundamental para mi profesión, pero no existe ninguna asignatura específica en el programa de estudios para enseñarte; en la universidad se da por supuesto que en el bachiller lo has aprendido.
Armando
Bien.
Las que acabáis de llegar.
Vera
Me llamo Vera Botana. Estoy en cuarto de secundaria.
Armando
¿Que te ha inducido a apuntarte al taller?
Vera
Estoy en el grupo de teatro del insti. Me interesan las humanidades, las letras...
Armando
Vale. Siguiente.
Estrella
Soy Estrella Castillo. Taxista de profesión y aprendiz de escritora por afición.
Olga
Mi nombre es Olga Flitz. Estoy en primero de bachiller. Me apasiona la literatura y me tienta saber si sería capaz de terminar de escribir una novela.
Armando
Ya nos conocemos. El resto del tiempo de hoy lo vamos a dedicar a qué estructura elegir para desarrollar una idea.
La literatura, como todo arte, crece desde una inspiración. Supongamos que tenemos esa idea, por ejemplo: comunicar una experiencia vital, criticar un suceso, transmitir un sentimiento, lo que sea. Tenéis el folio o la pantalla del ordenador en blanco ante vosotros; para comenzar a rellenarlo con coherencia es importante haber dilucidado qué género literario es el más adecuado para desarrollar la idea.
Abel, Silvia, David, Estrella... ¿por qué escribís en prosa, en verso...?
Silvia
Yo he escrito en prosa porque pienso y hablo en prosa.
Abel
Me inclino por el verso cuando vuelco la intimidad de mis sentimientos; lo hago en prosa cuando cuando quiero transmitir contenidos directos al lector.
David
Comparto criterio con Abel. Utilizo una forma u otra según me parece la más adecuada en cada caso.
Olga
Aunque no escribo, sí leo mucho. Encuentro en la prosa más realismo, en la poesía me parece que predomina la subjetividad.
Armando
Todos aducís razonamientos lógicos. Lo que me gustaría acentuar es la conveniencia de valorar el género de expresión literaria respecto al fin de la comunicación pretendida. Muy posiblemente cualquier tema puede ser tratado en uno u otro género, basta con tener oficio; lo que sí influye es la consideración de cómo el mensaje va a transmitirse mejor al receptor, especialmente si se pretende la divulgación de un contenido.
Tened en cuenta que la estructura de una obra no sólo afecta a si se utiliza prosa o verso, sino también si se prefiere novela o ensayo; narrativa o dramática; opúsculo o artículo; verso libre o estrófico; drama o comedia; etc.
Vera
¿Se pueden dominar todos los géneros? Me parece que los escritores tienden a la especialización.
Armando
Correcto, pero no es inútil ejercitarse en varios para experimentar la adecuación del medio al fin. Influye mucho que ese fin tenga una vertiente comercial, didáctica o subjetiva. Hay escritores que anteponen la contemplación de su realización creativa; otros, la rentabilidad editorial. Lo que para todos es aplicable es la calidad de la redacción respecto a su adecuación al objeto comunicativo.
Estrella
Acentuaría la distinta trascendencia que puede suponer la redacción para quien pretende simplemente mejorar su comunicación, de quien busca con ello una estética literaria. A veces lees libros que te deleitan con el lenguaje; otros plantean un argumento interesante, pero la estructura y la exposición deja que desear.
Armando
Indudablemente la perfección de la redacción determina la calidad del estilo. Mi experiencia es que el esfuerzo por mejorar el uso del lenguaje escrito repercute también en la dinámica del pensamiento; al fin y al cabo, razonamos a través de los conceptos acumulados en la mente; cuanto más consolidada tengamos una disciplina lingüística mayor facilidad poseeremos para una buena comunicación.
Salvador
Eso precisamente es a lo que me refería cuando os dije por qué me apunté al taller. Redactar con cabeza no sólo ayuda a una presentación más estética, sino a facilitar la comprensión del contenido que se desea transmitir.
Armando
Nos habíamos quedado en la elección entre prosa y verso. Una vez decidido, cabe tanto en la prosa como en el verso considerar la idoneidad de una composición larga o breve, narrativa o dramática, ensayo o novela... En esa determinación pesa tanto la capacidad creativa, como ponderar la forma idónea en que el tema quede mejor expuesto a través de un formato literario u otro. Yo siempre he considerado el no cansar al lector, o sea, facilitar la transmisión del mensaje, muy especialmente si el objeto literario de la obra no es el entretenimiento, sino la didáctica o en dar que pensar. Tener esto en cuenta los que nos habéis transmitido que buscáis mejorar en los exámenes: no se trata de aburrir al profesor con circunloquios, sino de exponer con claridad y brevedad, de la forma más concisa posible, la respuesta adecuada.
David
Señor Fisac: ¿Nos podría aclarar algo sobre los límites entre la narrativa y la dramática?
Armando
Llámame Armando; si me tomo la libertad de tutearos, también vosotros tratadme así.
Por dramática puede entenderse lo que es representable en escena, de modo que el tema se trata exclusivamente por lo que los actores expresan a través de la palabra y la mímica. En la narración siempre existe un relato externo a la intervención de los protagonistas, que describe el espacio, la ambientación... también circunstancias pretéritas, datos históricos... así como la personalidad y la psicología de los personajes. Como la dramática está dirigida a la representación exige unas características propias de espacio y tiempo; en cambio la narrativa permite reflejar todo el universo del pensamiento, empleándose el ensayo más para la didáctica y la fábula o la novela para el ocio literario, aunque muchas novelas son auténticos reductos de transmisión de sabiduría.
Válganos un ejemplo. Os pregunto: qué género literario elegiríais para divulgar el contenido de este taller.
David, Estrella, Vera, Silvia (responden casi al unísono)
El ensayo.
Salvador
La crónica.
Armando
¿Y por que no la dramática? Recogiendo directamente las intervenciones personales de cada uno.
Alfredo
Pero no existe un argumento, con su trama y desenlace.
Armando
Que se carezca de trama, porque el tema no la exija, no impide la posibilidad de su representación en escena. Considerad los monólogos... Cierto que no cabe su correlación con la dramática clásica: comedia, tragedia...; personalmente lo catalogo como una "farsa" --pues se utiliza la dramática fuera de su fin propio de espectáculo--, pero una dramática en que la farsa no está al servicio de lo cómica o chabacano, sino, por ejemplo, de un uso didáctico.
Lo que quiero hacer notar con este ejemplo es la versatilidad entre los géneros literarios, de modo que existen novelas-ensayos, lírica en prosa poética, narración en verso, poesía social, etc.
Salvador
¿La cinematografía también la incluye usted en la dramática?
Armando
Hemos quedado que nos tuteamos todos.
Como representación las modernas técnicas de la imagen y voz dimanan del teatro. De hecho los textos del guión de cada película o documental poseen entidad literaria, pero es lógico que dada su enorme trascendencia, los filmes y demás artes escénicas grabadas reclamen dentro del arte una creatividad especifica que funde recursos de imagen, voz, música, efectos especiales... Si alguno de vosotros hubiera grabado en vídeo la actividad del taller estaría eligiendo un formato documental, que tiene la peculiaridad de que a posteriori permite trabajar el contenido comunicativo.
Olga
Me parece que un buen domino en la redacción puede favorecer cualquier otra expresión artística que utilice, aunque sea tangencialmente,  el lenguaje oral.
Armando
Correcto.
Retomando el hilo a donde hemos partido, lo que os insistía es la conveniencia de antes de comenzar a escribir definir el tema que se aborda, o sea, la causa esencial de por qué se escribe y a qué destinatario se dirige la comunicación, esto es: el efecto a lograr con la misma; a veces se escribe para uno mismo, otras para un público determinado y las más de la veces para todo quien quiera leerlo. Además del género literario escogido, la estructura supone definirse por un subgénero, como puede ser, por ejemplo, la novela epistolar, el verso libre, el ensayo creativo, la narrativa histórica..., concebirlo así favorece la cohesión de la obra, en especial en los inicios de la aventura literaria.
Me gustaría vuestra opinión al respecto, de acuerdo a vuestra experiencia personal.
Pasan unos segundos antes que un asistente intervenga

Abel

Estoy de acuerdo contigo en que cuanto más tiempo dedicas a preparar una obra, más posible es llegues a finalizarla. He oído que Picasso opinaba que lo rentable era que la inspiración te viniera trabajando. A veces he tenido ideas que, por no elaborarlas, han quedado en nada.
David
Yo acostumbro, en cuanto se me ocurre un tema, hacer una ficha de ello. De hecho tengo en mi dormitorio un cuadernillo, y con frecuencia me levanto a media noche a dejar un apunte, porque soy consciente que, si no lo anoto, al día siguiente no lo recuerdo.
Tania
Soy partidaria de dejar que la inspiración corra por sí sola, más que encorsetarte de inicio. Que comiences una novela que piensas será corta, y luego se alarga, se alarga; que pienses que da para mucho, y luego no logras sino veinte folios.
Armando
Os aporto mi experiencia sobre lo interesante de trabajar previamente la estructura de la obra.
La próxima jornada la dedicaremos a comentar algunas argucias para ello y en la última nos centraremos en el estilo. Hoy, para acabar, os propongo tarea para esta semana. Se trataría de que justificarais en dos o tres folios la elección personal de un género literario para desarrollar cada uno de estos tres temas: La guerra, la amistad, la pasión. Me lo remitís a la dirección de correo: --escribe en la pizarra-- armandof@editorialdelacosta.edu .
Nos vemos en ocho días.
Olga
Aquí estaremos.
El instructor, que ha permanecido todo el tiempo en pié, alternando con apoyarse sobre su mesa, recoge sus libros a la cartera. Se levantan los asistentes igualmente recogiendo cada uno sus carpetas, apuntes... y abandonan todos al local.

Baja el telón.
 

Comienzo segundo acto:

En este acto la ambientación es la misma que en el acto primero, salvo que la vestimenta de los protagonistas puede variar como se alterna en el uso la ropa cada varios días.

Escena única:

Al elevarse el telón se contempla el aula taller con el instructor y los asistentes sentados en sus puestos.

Armando

Me han parecido muy interesantes las redacciones que me habéis entregado sobre los temas que os indiqué la semana pasada. Os he ido respondiendo a cada uno. El resultado global es que para tratar sobre la guerra ha habido opiniones parecidas en recurrir a la novela y al ensayo, ninguno habéis  apostado por el verso o la dramática; para el tema de la amistad, sólo dos de vosotros os habéis inclinado por el ensayo y uno sobre la dramática, los demás os habéis inclinado casi equitativamente por el recurso del verso y la novela, con mínima preferencia por la narrativa; para la pasión, el dominio ha estado en el verso, seguido por la novela y la dramática, ninguno ha elegido el ensayo.
Estrella
Parece muy acorde a las preferencias de lectura que observamos en nuestro entorno.
Silvia
Yo personalmente no había considerado que pudiera escribir algo fuera de la narrativa en prosa. Creo que para los otros géneros, como la dramática o el verso, incluso el ensayo, es necesaria una preparación intelectual mayor. Aunque yo he respondido no por lo que me consideraría capaz de hacer, sino por cómo una persona preparada podría elegir.
Armando
De acuerdo, por eso a cada uno os he contestado en función de la justificación manifestada.
Hoy, como os anuncié la semana pasada, vamos a intentar formalizar la estructura de una obra, una vez elegido el género y el formato a utilizar. Como Tania comentó en la sesión anterior, cabe quien prefiere comenzar a escribir rellenando folios según corre la imaginación; personalmente mis primeros trabajos fueron así, tanto en verso como para las fábulas o novelas cortas que acometí en mi juventud; luego cuando llegaron los primeros ensayos me di cuenta del recurso de planificar los contenidos que iba a plasmar a lo largo del trabajo, y comencé a redactar un índice de los contenidos de cada capítulo. Esa es mi experiencia personal, aplicable desde para responder en un examen a escribir un tratado, un poemario o una novela.
Vera
¿Un resumen de lo que vas a escribir?
Armando
Algo así: un guión. Estructurar la trama respecto a lo que se quiere transmitir y cómo desarrollarlo.
Conrado
¿Como cuando se aboceta primero un lienzo para pintar un cuadro?
Armando
Muy acertada tu comparación. Se trata, en el fondo, de plasmar sobre el papel, porque en la cabeza ya se tiene, el desarrollo de la inspiración, como primer recurso para su viabilidad. ¿Quién comentó el otro día que algunas noches se levantaba para en un cuadernillo anotar una idea surgida entre sueños?
David
Lo dije yo.
Armando
Pues en la medida que comienzas a anotar sobre una inspiración estás generando un germen de estructura.
Determinado el género literario y su posible extensión, todo lo que vayamos aportando al desarrollo de la idea, desde un índice de contenidos a tratar, a los capítulos en que se puede secuenciar el argumento, a los diversos contextos sociales a manejar, a los personajes protagonistas de la acción, tiempo y lugar de los acontecimientos, etc., todo ello es definir una estructura como esqueleto capaz de soportar el cuerpo de la creación. Esto se puede retener en el pensamiento, pero, para ir concretando, lo ideal es anotarlo y repasarlo sucesivamente para ver si se sigue en conformidad con ello o conviene modificarlo.
 Vera
Concrétanos un poco más cómo hacerlo.
Armando
A eso iba. En una novela, por ejemplo redactando un resumen del argumento en unos pocos folios. Realmente ello supone de hecho escribir una novelita sintética que nos sirve para esbozar el argumento de principio a fin, por lo que con frecuencia no se completa en una sentada, sino en varios sesiones de trabajo en las que se va progresando paulatinamente.
Rosa
Pero cuando lo que vas a escribir es una narración corta, un cuento, una fábula... ¿también conviene ese método?
Armando
Piensa que lo que trabajas de modo sintético te sirve para sobre ello redactar el texto definitivo, con descripciones, enriqueciendo el lenguaje, añadiendo personajes, etc. Os propongo ese método progresivo de elaboración, pero ya os he dicho que no es más que una posibilidad entre otras muchas de organizar la propia creación literaria.
Salvador
Para el ensayo, la crónica, ¿también es útil?
Armando
Cuanto más analítico es un trabajo, menos necesidad existe de hilar un argumento. Para el ensayo creo que es más positivo la enumeración de los capítulos con el asunto respectivo del tema a explorar en cada apartado; lo importante en el ensayo es estructurar bien los contenidos para no reiterar las mismas ideas analizadas con anterioridad. Esto os vale bien para los exámenes, para los trabajos que os exijan en los estudios, para preparar una tesina, un discurso, etc. Secuenciar los contenidos a exponer para no olvidar nada importante del mensaje que se quiere transmitir, ni recurrir a reiteraciones que no procedan.
David
Ambos métodos de progresar en la redacción parecen compatibles: definir un argumento con una narración sintética y el mismo trocearlo por capítulos.
Armando
Efectivamente, lo que pasa es que en una novela las partes de la trama se puede estirar más o menos, a gusto del autor, mientras que en un ensayo la estructura es fundamental muchas veces para facilitar la comprensión del mismo. Yo, personalmente, me inclino a que los capítulos sean cortos, a veces incluyendo subcapítulos o apartados, pues creo que facilita la lectura, tanto en la novela como en el ensayo.
Abel
También facilita escribir, al menos para los que estamos en los inicios, pues mi experiencia me dice que a veces ya no sabes con qué más adornar una secuencia para que no quede un capítulo tan corto que parezca ridículo, en especial cuando no acostumbras a rellenar con ambiguas descripciones, no exigidas por el argumento, sino ceñirte a la acción.
Armando
No creáis que este recurso de escribir una novelita como génesis de lo que puede ser una obra más extensa es nueva. En el libro del Quijote se puede apreciar cómo los seis o siete primeros capítulos forman un bosquejo de lo que luego es la obra entera. ¿Escribió y publicó Cervantes esos capítulos como una más de sus novelas ejemplares y gustándose en ello se motivó a redactar el resto del libro? Ahí tienen trabajo los críticos literarios; a nosotros nos baste con tomar como ejemplo que emplear tiempo en redactar un resumen esquemático de lo que pueda ser la pretendida obra proyectada no es una pérdida de tiempo, sino una parte del proceso creativo, aplicable tanto a la novela como al ensayo, en menor medida a la dramática y la poesía.
Ana María
Cuando una persona ha publicado ya varios libros, como tú, ¿sigue recurriendo a métodos como ese o ya escribe de corrido?
Armando
Yo personalmente dedico más tiempo a la preparación en cada nuevo trabajo; pero otras personas no precisan de ello. Os facilito medios para redactar que a mí me han servido, pero no quiero que penséis que ello es imprescindible.
Rosa
"Cada maestrillo tiene su librillo". Hay que ser receptivo a todo lo que nos pueda ayudar a escribir mejor, por eso estamos aquí.
Tania
¿Por qué has dicho que eso se aplica en menor medida a la dramática y la poesía?
Armando
Fundamentalmente porque suelen ser composiciones más breves. En la dramática lo que se suele seguir es un esquema lineal de definir para cada acto lo que corresponde a la presentación, nudo y desenlace; y como ello se expresa en directo es preciso concretar los personajes que intervienen en cada acto. Considerad que una obra dramática suele durar alrededor de una hora, hora y media, no más de dos horas, mientras que una novela puede ocupar horas y horas de lectura.
Tania
¿En la poesía?
Armando
Existen obras clásica escritas en verso tan largas como libros en prosa. Pensad en La Divina Comedia, El libro de Alexandre... Actualmente no se recurre al verso para largas composiciones, por lo que es el género que más admite la improvisación. Los cuadernos de versos suelen reunir una cierta unidad temática, pero caben concepciones muy abstractas para ello. La poesía, más que estructuración previa, exige continuo repaso y corrección para conseguir que un poema transmita la atmósfera temática que busca el autor.
Abel
Lo que me ocurre cuando he escrito algo de poesía es que tengo tendencia a reiterar la elección de uno o dos formatos de verso corto y estrofas no muy largas.
Armando
¿Escribes poesía lírica?
Abel
Sí, sobre mis sentimientos e ideales.
Armando
Es que la poesía lírica se adapta muy bien al verso corto. Así ha sido en la historia de la literatura. El verso de arte mayor se ha empleado más para la épica. Pero si te propones temas menos íntimos, como escribir en verso sobre asuntos sociales, de pensamiento o de denuncia, verás como te encuentras menos encorsetado recurriendo al verso libre, a veces alternando versos largos con otros muy cortos y concisos.
A propósito de esto, aprovecho para recalcaros que este taller de redacción no os va a servir sino de una pequeña ayuda de algún recurso para practicar en vuestra expresión escrita. Para llegar a ser un buen escritor el mejor procedimiento de aprendizaje es leer mucha literatura, tanto clásica como moderna, tan variada como sea posible, procurando en cada obra identificar los valores literarios que contiene.
Tania
Pero leer lo que no gusta es aburrido y tedioso.
Armando
Pero ayuda a refinar el gusto. Una cosa es leer como entretenimiento y otra recurrir a la lectura como fuente de sabiduría. Quien aspire a mejorar su comunicación escrita debe dejarse educar por aquellos de quien ha trascendido su obra literaria; no para imitarla, sino para contaminarse positivamente de los valores por los que cada autor destacó.
David
Creo que hoy en día se hace cada vez más necesario el leer buena literatura, para compensar el declive del lenguaje que se está produciendo, no sólo al comunicarse de cualquier forma por los mensajes de teléfono, sino también porque la información editada en la web está plagada de faltas de ortografía, de errores mecanográficos y de escaso rigor gramático. Lo oigo comentar de seguido a la mayoría de los profesores del instituto.
Olga
Quizá también tendrían que modernizarse un poco los académicos de la lengua y admitir reflejar en la lengua escrita las variaciones que el pueblo introduce para economizar el lenguaje.
Salvador
Para los neologismos y los préstamos de otras lenguas, tan habitual desde términos técnicos del inglés, sin duda se admitirán los que calen en el lenguaje corriente. Otra cosa son las modas sintácticas de apocar el léxico del lenguaje, pues estas formas no representan el real lenguaje hablado sino durante un tiempo, lo estable es lo que debe primar en la escritura mínimamente culta.
Armando
La semana que viene, en la tercera sesión nos centraremos en el estilo, del que forma una parte muy importante el lenguaje empleado en la obra literaria. Cuando yo estudiaba bachiller, en la literatura se distinguía el fondo y la forma, lo que hoy se denomina mensaje y estilo. El fondo responde a la estructuración de las ideas que se quieren transmitir en la obra, y es especialmente trascendente en aquella literatura que se dirige a hacer pensar y no a entretener. La forma es importante en cualquier tipo de literatura, porque hace la lectura amena.
¿Algún comentario más sobre la estructuración de las redacciones?
Estrella
Cuando, pasado un tiempo, relees algunos de tus escritos y te saltan a la vista la deficiencias que contienen. En esos casos, ¿merece la pena reformarlos actualizándolos a los nuevos criterios de redacción? Con frecuencia el asunto y el tono tratado te satisfacen, pero el estilo chirría.
Armando
Guardar la memoria de la evolución creativa es siempre reconfortante. ¿Si merece la pena reescribir pasado un tiempo algunas obras? Pues ello es un asunto muy personal; posiblemente haya autores que consideren rentable actualizar antiguos trabajos; no es habitual si las obras pretéritas han sido publicadas, otra cosa es ofrecer una segunda oportunidad a trabajos inéditos.
Ana María
Los formatos, los recursos de redacción, el estilo... todo lo que estamos tratando, ¿encuentran igual aplicación en la publicación en papel que en formato electrónico?
Armando
Lo definitorio no es el medio de publicación, sino que el formato elegido cumpla las expectativas del lector. Hay quien todavía piensa que un libro como El capital, de Marx o Crítica de la razón pura de Kant, son imposibles de leer en una tableta o un ebook: cualquiera de los libros editados en papel se pueden replicar en formato electrónico. La preferencia no la dicta el formato, sino la familiaridad del lector con uno u otro medio.
Aclarado esto, quizá te querías referir a que las aplicaciones digitales ofrecen mayores posibilidades de moverte por el texto, de sustituir párrafos, de reemplazar léxicos, de generar apartados... incluso de inventar nuevos formatos. Yo cuando comencé a escribir lo hacía a mano con bolígrafo, y finalmente, después de sucesivas correcciones, lo pasaba a máquina, con la dificultad que las máquinas de escribir antiguas tenían para corregir los errores mecanográficos. Pensaba que siempre lo haría así, pero la técnica que facilita la corrección se impone implacablemente en la redacción.
Alfredo
De hecho muchos libros formateados para ebooks no son sino escaqueo de ediciones previas en papel.
Tania
Una ventaja de los medios digitales es que, además de que pesan menos, puedes llevar varios libros para alternar en la lectura. Yo personalmente en mi casa suelo utilizar un libro en papel, pero para leer en el transporte, en un receso en el instituto o de viaje uso la tableta o el móvil.
Armando
Todos los que estáis aquí pertenecéis a la generación digital, pero antes del año 2000 el uso de internet no estaba generalizado, ni existían tabletas ni  ebooks, sólo los ordenadores personales, y estos reservados mayormente para usos profesionales. Cambian los medios de redacción y lectura, pero permanece la esencia creativa de la literatura como una de las artes comunicativas de la sociedad. A propósito de creatividad, para esta semana os propongo que hagáis una breve redacción, de cuatro o cinco folios, que tenga como trasfondo: la conciencia, el deber, la responsabilidad... Cada uno que elija el género literario que le parezca y el enfoque más pertinente. Hacer el trabajo es libre, a mí me sirve para reconocer un poco el estilo de cada uno y a vosotros como disciplina mental. Me lo remitís a mi correo, que os recuerdo: armandof@editorialdelacosta.edu .
Seguimos la semana próxima.
Olga
Aquí estaremos.


Mientras se levantan de los asientos para dejar el local, baja el telón.
 

Comienzo tercer acto:

En este acto la ambientación es la misma que en los anteriores, variando la vestimenta de los protagonistas como se alterna en el uso la ropa cada varios días.

Escena única:

Al elevarse el telón se contempla el aula taller con el instructor y los asistentes sentados en sus puestos.

Armando

Seguimos adelante con el taller.
Recibí vuestros trabajos vía mail. Todos interesantes, algunos muy originales, más de lo que esperaba. Creo que os he respondido a cada uno. Una mayoría os habéis decantado por la narrativa, pero cuatro de vosotros os habéis inclinado por el verso libre, con gran acierto a mi parecer.
Hoy, como ya os adelanté la semana pasada vamos a comentar criterios de estilo, sobre el que pivota gran parte de la estética de la obra. Ya vosotros comentabais en una de las sesiones anteriores sobre el estilo como algo en lo que apreciáis capacidad de mejora. Para empezar, definirme: ¿qué entendéis por estilo?
Estrella
Por una parte, la corrección en la expresión; por otra, la personalidad en la redacción.
Abel
La característica de la forma elegida por cada autor para comunicarse.
Tania
Lo que identifica a un autor con la literatura de su época.
Alfredo
El reflejo de la educación y la cultura sobre la composición literaria. Al fin y al cabo, cada uno escribe según le han enseñado a hablar y lo que se le ha pegado de cuanto ha leído.
David
Para mí el estilo representa la transformación a modo de autor de quien aspira a conmover a sus lectores. Por ello se puede tener una forma de hablar muy común en la vida corriente, y otra preciosista en la obra literaria.
Breve silencio

Armando

¿Algún parecer más?... Pues seguimos.
Todas vuestras opiniones tienen fundamento.
Comenzaré por comentaros que en la expresión literaria la dicción del narrador externo a la acción no tiene que asemejarse con el lenguaje de los protagonistas en una novela, ya que perdería realismo si estos no se expresaran del modo apropiado a su posición social, edad, cultura, género, ambiente, etc. En parte el carácter de cada protagonista va a quedar reflejado en la caracterización de su lenguaje, no sólo por la perfección sintáctica, sino también por amplitud léxica y la concreción semántica. Para los autores dramáticos es algo elemental; pero a veces el novelista se olvida hacer que los personajes hablen por sí, no como el autor lo hace para las descripciones de la narración. ¿Entendéis lo que quiero decir?
Vera
No había caído en ello. Es verdad que a veces lees una novela y todos los personajes hablan igual.
Salvador
Un prueba de ello se hace si leyéndote locuciones sueltas de cada protagonista no se adivina por su modo de hablar de cuál se trata.
Silvia
Una ventaja de la dramática es que el tono de voz del actor ya diferencia uno de otro.
Armando
Pero lo correcto es que cada personaje tenga su propio léxico. Literariamente hablando, tanto en los guiones cinematográficos como en el teatro, la forma de hablar de cada actor debe responder a la realidad social que le describe. No es fácil para el autor asumir esa variedad creativa, pero debe esforzarse en conseguirlo.
Ana María
Por eso es tan difícil escribir bien.
Rosa
Para ir conociendo esos detalles es por lo que estamos aquí.
Armando
Poco a poco va uno mismo puliendo su estilo.
Otro aspecto importante de la calidad en el léxico a utilizar en cada obra es asegurarse de que los términos utilizados son semánticamente adecuados para el contexto en que se usan. Para ello hay que recurrir con frecuencia a un buen diccionario; yo aconsejo --porque lo uso mucho-- tenerlo a mano cuando uno está componiendo cualquier clase de texto literario, especialmente si se trabaja en poesía, en la que la forma adquiere una importancia esencial.
Olga
¿Valen los diccionarios de internet?
Armando
Según la calidad que ofrezcan, así te servirán de apoyo. No os creáis que esto es útil sólo para cuando se comienza a escribir, sino que cuanta mayor exigencia de calidad uno se exige, más dudas surgen sobre si la palabra utilizada es apropiada; con frecuencia surge la duda de si no existe otro término más adecuado, para ello es muy útil el recurso de acudir a un diccionario de sinónimos y antónimos, pues allí se encuentra un abanico de términos entre los que elegir el más conveniente.
David
¿Ese perfeccionismo no corta la inspiración?
Armando
Puede que tengas razón. Mi costumbre es seguir escribiendo hasta dejar reflejada la proposición que quiero expresar, para que no se escape; luego, en un repaso, se puede trabajar en perfeccionar, como tú dices, la idoneidad de lo escrito. Os habrá pasado que al repasar el texto percibís cómo una misma palabra se reitera con demasiada frecuencia; es lógico, porque si recientemente se ha usado ese término es el primero que viene a la mente al redactar, pero como esas reiteraciones dan imagen de pobreza léxica, la utilidad de consultar sinónimos posibles facilita incorporar más variedad, lo que cualifica el estilo.
Conrado
Creo que al leer se agradece la riqueza del lenguaje, aunque en los ensayos científicos el recurso a insistir en algunos términos proviene de no dejar duda de la concreción que exige el método científico. Yo encuentro mucha diferencia entre la aplicación de la lengua en las disciplinas técnicas y en las artísticas. Lo que me parece especialmente complicado es, a veces, casar en el habla de los personajes de una obra dramática, o una novela, la espontaneidad de la dicción oral con la formalidad que parece exigir el propio estilo.
Tania
Eso es lo que antes nos decía Armando sobre que el lenguaje en boca de los protagonistas tenía que reflejar su posición social. Valorar más el realismo que una estética que lo contradice.
Estrella
No deja de tener una chispa de ironía jugar con la paradoja en la intervención de algunos personajes. Hasta los más educados dicen sandeces y tacos en cuanto se excitan. Basta con tocar la fibra sensible en la que cada cual pierde los papeles.
Armando
Tenéis razón. Precisamente el estilo no hay que confundirlo con una buena retórica, sino que sea apropiado y claro: apropiado porque se adecua al contexto semántico; claro si el autor queda convencido de que aporta el tono que busca para su composición literaria.
Silvia
¿Qué comprende el tono de una composición literaria?
Armando
Yo el tono literario de un autor creo que se encuentra en la conjunción de expresividad, energía, sugerencia y sonoridad de su lenguaje. De alguna manera la comunicación escrita reproduce la sensibilidad del lenguaje oral, cuyo tono connota, además que denota, en el mensaje un estado de ánimo que tanto identifica la personalidad del autor como éste busca complicidad en el lector.
Olga
¿Influye en la sonoridad la rima?
Armando
La rima, como todos sabéis, se impuso en la época medieval como un recurso para facilitar a los juglares la memorización del texto. Considerar que en esa época poca gente sabía leer y escribir, la rima y el verso corto facilitaban la memorización de los cantos populares. El el verso la musicalidad se genera más por el ritmo que por la rima, lo que no desdice que la reiteración de algunos fonemas en posiciones final del verso favorezca cierta armonía melódica.
Abel
¿Por qué en al poesía moderna no prospera la rima?
Armando
¿Alguno os atrevéis a responderle?
Vera
Por lo que dice Armando de que lo importante desde siempre ha sido más el ritmo que la rima.
Rosa
En la poesía de los clásicos griegos y latinos no existía la rima, todo lo confiaban a la perfección del ritmo, jugando con la tonalidad de las vocales breves y largas.
Conrado
Actualmente yo creo que de la rima queda el concepto básico que para la estética presta la referencia entre sonidos en el interior del verso, no sólo concordando los finales, y cada vez poniendo más en valor los fonemas consonánticos.
Armando
Correcto. La estética poética en su esencia no varía, pero cada época procura exprimir las posibilidades armónicas de la lengua de modo que concuerden con las esencias de los ideales que predominan en la sociedad: Si tanto el Renacimiento, como el Romanticismo, como el Modernismo exigieron una revisión de la estética creativa, qué no se puede esperar de cambios ahora que la ciencia, la técnica y la globalización revolucionan a toda velocidad el mundo. Lo que apenas varía es la base fonética y fonológica de cada lengua, que limita los elementos con los cuales componer.
David
¿En la prosa cabe también valorar los recursos poéticos?
Armando
Todo lo que favorezca la calidad de la redacción es positivo; pero hay que tener en cuenta que en las narraciones en prosa no se espera el preciosismo que en la poesía, porque generalmente se impone el valor del mensaje sobre la forma; no obstante el estilo personal del autor queda patente en los recursos empleados para que toda composición goce del privilegio del arte. En la narrativa más que metáforas, rimas internas, sonoridad, reiteraciones, ritmo... adquiere mucho valor la sintaxis y la puntuación: La sintaxis porque refleja el lenguaje culto y la puntuación porque favorece la lectura; todo ello sin olvidar lo que antes os indiqué respecto a que los protagonistas deben expresarse de acuerdo al papel que se les concede en la obra.
Ana María
Perdonad mi ignorancia. ¿Cuando hablas de puntuación, te refieres a los acentos o a los puntos y las comas?
Armando
Los tildes son un componente más que utilizan muchas lenguas como recurso ortográfico. La puntuación se refiere a los signos que facilitan reflejar en el texto escrito las pausas que en el lenguaje hablado facilitan la compresión del texto. El punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, los paréntesis, los guiones y demás sirven tanto para secuenciar las proposiciones del discurso, como para matizar los énfasis del habla. Reflejan mucho el estilo de cada escritor.
Silvia
¿Cómo se aprende a utilizarlos correctamente?
Armando
Repasando los fundamentos de la gramática y leyendo muchos buenos libros. En las sucesivas correcciones de cada trabajo se introducen muchas correcciones de puntuación, ya que en la primera redacción casi siempre se apunta a no perder el hilo de la idea, y sólo cuando se repasa se aprecian imperfecciones ortográficas, léxicas, sintácticas, de puntuación, de mecanografía... No basta recurrir a las correcciones automáticas que proporcionan los programas informáticos de escritura, es imprescindible leer y releer el texto antes de difundirlo; si es poesía o dramática, a viva voz; y aún así con frecuencia se cuelan errores.
Salvador
Corregir ¿cuántas veces?
Armando
Cuantas más, mejor. Os traslado mi rutina: Dedicar al menos un día de trabajo para enmendar lo escrito en la semana; corregir cada capítulo concluido; a partir de que se da la obra por acabada, hacer repasos completos hasta que en uno de ellos no se hayan apreciado defectos significativos;  personalmente suelo necesitar tres.
Vera
Algunas de nosotras no escribimos sino cuando podemos.
Rosa
Para mí es fundamental, cuando busco escribir algo serio, dedicar un rato todos los días. Armando, tomo nota de lo que nos sugieres de ir corrigiendo progresivamente según se avanza en la obra.
Armando
Como se va acercando la hora de concluir, vamos a dedicar el tiempo que nos queda a comentar lo que os parezca. ¿Alguna sugerencia?
David
¿Cómo se alcanza penetrar en las editoriales?
Armando
Ante todo con mucha paciencia y mucho convencimiento de que la obra propia merece ser publicada. Lo habitual es que si te contesta un editor, lo haga con una carta o un mail estándar que te comunica que "a pesar de los valores de la obra, no se ajusta a la línea editorial".
Otro camino es el participar en los concursos literarios, aunque muchos de ellos tienen una orientación comercial o ideológica. También existen editoriales que asisten a escritores noveles, pero te hacen soportar parte de los costes de edición, con la perspectiva de recuperar esa aportación con las regalías sobre ventas. Para que cuanto se escribiera llegara a ser rentable por las ventas, se precisaría que todos los ciudadanos compráramos varios libros por mes.
Estrella
Menos mal que la satisfacción de escribir remunera por sí sola.
Conrado
Me has dicho que algunos medios en Internet facilitan la publicación en la red de modo gratuito.
Armando
Es que el problema no está tanto en llegar a publicar, sino a cuántos alcanza la oportunidad de leerte. De un autor desconocido, con suerte a algunas librerías les llega una decena de ejemplares, pero no los van a anunciar en el escaparate o expositores, pues esos lugares están reservados para los ejemplares de escritores afamados, por su calidad o simplemente porque tienen relevancia social o capacidad económica para propagar su obra. Si tienes suerte, entre familiares, amigos, una presentación y el boca a boca de esos pocos lectores consigues vender doscientos o trescientos ejemplares. Casi todos hemos comenzado así, incluso los más leídos, fuera de los políticos y famosos que relatan sus cuitas.
Salvador
Yo conozco dos páginas en la web editadas cada una de ellas por un colectivo de escritores. Una es de pago, a precios muy asequibles; la otra de acceso gratuito para descargarte tantos libros como quieras. Como adjuntan una descripción del tema de cada libro y un listado de valoraciones, puedes encontrar algo de lo que te interese; aunque muchos son noveles, también encuentras quien posee una obra un poco extensa, muy posiblemente de gente altruista que renuncia a hacer negocio con la literatura.
David
¿Me facilitarías las direcciones de esas páginas?
Salvador
No las tengo aquí, pero cuando acabemos me dejas tu número y te envío los enlaces en un WhatsApp.
Armando
Se nos acaba el tiempo. ¿Alguna cuestión más?
Silencio como respuesta

Armando

Un último consejo como resumen de todo lo tratado: No os conforméis nunca, cuando corregís, con algo que no os convence de lo que habéis escrito. Ya sea una reiteración, un léxico que no os agrada, la duda sobre una aseveración, etc. Esforzaos hasta encontrar una expresión que lo mejore, o al menos que no os moleste, considerad que la confianza en la calidad de vuestro estilo está en que os sintáis satisfechos por la redacción efectuada.
Que alcancéis cada uno vuestros proyectos y objetivos. Me alegro de haber compartido este taller con vosotros.
Silvia
Encantadas de habernos transmitido tus experiencias.
Tania
Nos van a servir de mucho tus consejos.
Mientras se levantan de los asientos y se acercan algunos a despedirse del instructor baja el telón.
 
 

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